EIA: baterías de red rozan 52 GW tras crecer 70% anual en EE.UU. | Comprando América

Por Equipo Comprando América · 2026-08-07

La capacidad de baterías a gran escala en EE.UU. rozó 52 GW en junio tras crecer 70% anual. Claves y riesgos para inversionistas LATAM.

La capacidad de almacenamiento eléctrico con baterías a gran escala en Estados Unidos rozó 52 gigavatios (GW) en junio de 2026, después de crecer a una tasa anual promedio de 70% durante los últimos tres años, informó la U.S. Energy Information Administration (EIA). El avance confirma que las baterías dejaron de ser un complemento experimental para convertirse en infraestructura relevante de la red.

Para inversionistas latinoamericanos que evalúan proyectos energéticos, fondos de infraestructura, terrenos industriales, proveedores o empresas de servicios en Estados Unidos, el dato abre una oportunidad, pero no elimina los riesgos de ejecución. La capacidad instalada, la capacidad anunciada y un proyecto listo para generar flujo de caja son tres cosas distintas.

De 43.6 GW a casi 52 GW en seis meses

Según el análisis publicado por la EIA el 7 de agosto de 2026, el sistema eléctrico estadounidense terminó 2025 con 43.6 GW de capacidad operativa de almacenamiento con baterías. Durante los primeros seis meses de 2026, los operadores agregaron otros 8.3 GW y llevaron el total de capacidad nominal a casi 52 GW.

La EIA obtiene estas cifras de su Preliminary Monthly Electric Generator Inventory. La capacidad nominal indica la potencia máxima reportada para las instalaciones; no equivale por sí sola a energía entregada durante todo el día, rentabilidad o disponibilidad continua. Para comparar proyectos también hay que revisar la duración en horas y la capacidad energética, normalmente expresada en megavatios-hora.

Otros 54 GW aparecen en los planes

Los operadores reportan que esperan poner en servicio 54 GW adicionales durante los próximos dos años y medio. La distribución prevista es de 14 GW en la segunda mitad de 2026, 26 GW en 2027 y 14 GW en 2028. Si todo se ejecutara como está informado, la escala nacional podría más que duplicarse frente al nivel de junio.

Ese calendario debe leerse con cautela. Un plan reportado no es una planta operativa. Los proyectos todavía pueden enfrentar retrasos de interconexión, costos de equipos, cambios de alcance, permisos, restricciones de transmisión, seguros más caros, revisiones de seguridad, cancelación de contratos o dificultades para cerrar el financiamiento. La cartera anunciada es una señal de actividad futura, no una garantía de entrada en operación.

Solar y baterías avanzan juntas

La EIA destaca que las plantas solares fotovoltaicas concentran las unidades de almacenamiento de mayor tamaño. El proyecto Bellefield Solar and Energy Storage Farm, en California, comenzó a operar en diciembre de 2025 con 500 MW solares y 500 MW de almacenamiento nominal. Sus planes contemplan duplicar ambas capacidades y poner la expansión en servicio en noviembre de 2026. Si se completa, Bellefield se convertiría en la mayor instalación de almacenamiento eléctrico del país.

Otros ejemplos muestran configuraciones distintas. Manatee Solar Energy Center, en Florida, opera desde 2021 con 75 MW solares y 409 MW de almacenamiento. Gemini Solar Hybrid, en Nevada, combina 690 MW fotovoltaicos con 380 MW de almacenamiento que entraron en operación en 2024. Las cifras ilustran que no existe una sola proporción entre paneles y baterías: el diseño depende del mercado, la interconexión, la duración necesaria y el contrato de ingresos.

El modelo económico detrás del crecimiento

Una batería puede cargar cuando la electricidad mayorista es abundante y barata, y descargar cuando los precios suben. Ese arbitraje puede mejorar los ingresos de un productor y reducir el desperdicio de generación solar. Además, según el mercado, el activo puede recibir pagos por capacidad, respuesta rápida, regulación de frecuencia u otros servicios auxiliares.

Pero la presencia de varias fuentes de ingreso también complica la valuación. Los precios pueden comprimirse cuando entra mucha capacidad similar; las reglas del operador de red pueden cambiar; y algunos contratos transfieren riesgo al propietario. La pregunta no es solamente cuánto cuesta construir cada megavatio, sino qué servicio prestará, quién pagará, durante cuánto tiempo y bajo qué condiciones.

Ocho puntos de due diligence

Interconexión: confirmar posición en la cola, estudios completados, costos de mejoras y fecha contractual.

Ingresos: separar contratos fijos, pagos por capacidad, servicios auxiliares y exposición merchant.

Duración: verificar cuántas horas puede entregar el sistema a su potencia nominal y cómo cambia con el tiempo.

Degradación: revisar ciclos previstos, temperatura, reposición de módulos y capacidad garantizada al final del contrato.

Proveedor: medir solvencia, disponibilidad de repuestos, software, garantías y dependencia de un integrador.

Seguridad: evaluar prevención de incendios, separación, sistemas de supresión, respuesta local y cumplimiento técnico.

Permisos y seguros: modelar requisitos del condado, uso de suelo, primas, deducibles y exclusiones.

Financiamiento: probar costos, covenants y retorno en escenarios de demora, menor precio y rendimiento inferior.

Qué significa para capital LATAM

El crecimiento puede beneficiar no solo a dueños de plantas. También crea demanda para ingeniería, construcción, mantenimiento, software energético, ciberseguridad, monitoreo, seguros, equipos contra incendios, asesoría ambiental, terrenos y servicios para subestaciones. Una empresa LATAM que quiera entrar debe identificar su lugar exacto en la cadena y validar certificaciones, responsabilidad contractual y capacidad de servicio en Estados Unidos.

Para un family office o fondo, la estructura jurídica importa tanto como la tecnología. Conviene revisar la entidad propietaria, derechos sobre el terreno, prioridad de deuda, acuerdos fiscales, contraparte del contrato, distribución de caja y escenarios de salida. Un proyecto puede estar en un sector de alto crecimiento y aun así ofrecer un retorno débil si paga demasiado por activos futuros o asume riesgos que no controla.

La lectura correcta del 70%

El crecimiento anual promedio de 70% durante tres años demuestra velocidad, pero no debe extrapolarse indefinidamente. A medida que la base instalada aumenta, sostener la misma tasa exige cantidades absolutas cada vez mayores. La señal útil es que la red estadounidense está incorporando almacenamiento con rapidez y que existe una cartera grande; la conclusión prudente es analizar cada proyecto por su preparación, contrato y economía.

La diferencia entre oportunidad y promesa estará en la ejecución. Los casi 52 GW ya instalados validan el mercado. Los 54 GW planeados amplían el horizonte. Para el inversionista, el trabajo comienza donde termina el titular: convertir capacidad nominal en flujos de caja verificables y protegidos contra retrasos, degradación y cambios de precio.

Fuentes: U.S. Energy Information Administration, Battery storage capacity averaged 70% growth over the last three years, 7 de agosto de 2026; y Preliminary Monthly Electric Generator Inventory.

Imagen contextual real: Desert Sunlight Battery Energy Storage System, Riverside County, California; fotografía de BLM California tomada en 2022, cortesía de NextEra, dominio público en Estados Unidos vía Wikimedia Commons. La imagen no representa todos los proyectos citados ni el corte nacional de junio de 2026.

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